Y el tiempo a pasado, por supuesto eso si que nunca perdona pero bueno aquí estamos.
Este es probablemente el sitio en el que lo que escribo pasa "desapercibido" paso que me estén juzgando al menos aquellos que lo lean por casualidad.
No es justo que te vengas abajo por que alguien que pese a que lleva parte de razón tenga poder y que por culpa de eso tengas miedo de ver que todo aquello que te gusta se tambalea y se queda flotando sin que nadie pueda hacer casi nada pero no te queda otra que joderte y prepararte para lo que pueda venir y esto seguirá así hasta que consiga no depender de nadie. Pero mientras tanto debo seguir aguantándome y callarme mientras pueda hacer algo.
domingo, 28 de abril de 2013
lunes, 6 de agosto de 2012
Este es el ultimo "espacio" que te dedico aquí
Este es el ultimo "espacio" que te dedico aquí, aunque es muy posible que hace tiempo debería haber sido el ultimo pero realmente no se el porqué no a sido así, todo este tiempo me e preguntado si me as quitado de esa pared...de si te as acordado como yo lo e echo de ti... de si me quieres volver a ver...de si se te a pasado por la cabeza por un instante esa sensación de haber elegido mal tus decisiones...de si...quisieras volver a intentarlo....
Supongo que todas esas preguntas parecen un poco obvias pero no paro de darle vueltas, porque es posible que mantengas tus decisiónes simplemente por orgullo pero ya solo un milagro podría cambiar todo esto, y aunque realmente en lo mas profundo de mi quiere, no soy tonto y se que es prácticamente imposible aunque ambos estuviésemos de acuerdo.
No niego que no cometí mis errores,errores que aparte de nosotros pocos saben, y también tu mejor que nadie deberías saber que mi "enfermedad" me hacia ser de una forma que realmente no era y que hoy día me doy cuenta y ojala no lo hubiera echo ...pero también estoy seguro que si realmente me hubieses querido estaríamos juntos, no digo que no nos hubiésemos peleado pero si juntos, es triste, lo se pero cuando te fuiste me di cuenta realmente de lo que te quería, pero supongo que esto ya no hay ninguna forma de caminar hasta ese punto donde se empezó a estropear todo para arreglarlo....ya se me acaban las palabras....lo se porque mis ojos están llorosos...Se que estos últimos días te e dicho que tenia que darte tus cosas, pero aun estoy discutiendo conmigo mismo si hacerlo o no hacerlo, si no lo hago espero que al menos veas esa foto, porque eso realmente te pertenece, en ese regalo estaba mis esperanzas y todo mi amor que te tenia y te tengo por eso decidí encerrarlo en ese regalo que quizás acabe en tu poder o quizás en el fondo del mar...lo que estoy seguro es que no lo quiero conmigo porque me hace mucho daño.
Supongo que todas esas preguntas parecen un poco obvias pero no paro de darle vueltas, porque es posible que mantengas tus decisiónes simplemente por orgullo pero ya solo un milagro podría cambiar todo esto, y aunque realmente en lo mas profundo de mi quiere, no soy tonto y se que es prácticamente imposible aunque ambos estuviésemos de acuerdo.
No niego que no cometí mis errores,errores que aparte de nosotros pocos saben, y también tu mejor que nadie deberías saber que mi "enfermedad" me hacia ser de una forma que realmente no era y que hoy día me doy cuenta y ojala no lo hubiera echo ...pero también estoy seguro que si realmente me hubieses querido estaríamos juntos, no digo que no nos hubiésemos peleado pero si juntos, es triste, lo se pero cuando te fuiste me di cuenta realmente de lo que te quería, pero supongo que esto ya no hay ninguna forma de caminar hasta ese punto donde se empezó a estropear todo para arreglarlo....ya se me acaban las palabras....lo se porque mis ojos están llorosos...Se que estos últimos días te e dicho que tenia que darte tus cosas, pero aun estoy discutiendo conmigo mismo si hacerlo o no hacerlo, si no lo hago espero que al menos veas esa foto, porque eso realmente te pertenece, en ese regalo estaba mis esperanzas y todo mi amor que te tenia y te tengo por eso decidí encerrarlo en ese regalo que quizás acabe en tu poder o quizás en el fondo del mar...lo que estoy seguro es que no lo quiero conmigo porque me hace mucho daño.
sábado, 4 de agosto de 2012
Teoría de darwin (especial)
¿QUÉ NOS ATRAE Y POR QUÉ?
La industria las usa para anunciar sus productos, los negocios las prefieren
en sus mostradores y, algunas de ellas, hasta comercian directamente con sus
cuerpos. Cuando pensamos en cualquier hombre con fama o poder, nos
cuesta imaginarlo sin una de ellas a su lado.
Afrontémoslo. Las tías buenas están ahí. Y, lo queramos o no, ejercen
un gran poder sobre nosotros.
Mujeres como Mónica Bellucci, Leticia Casta o Angelina Jolie son
capaces de despertar atracción instantáneamente en miles de millones de
hombres de sustratos, gustos y culturas diferentes. Y aun cuando ninguna de
las mujeres citadas sea “tu tipo”, apuesto a que si cualquiera de ellas estuviese
ahora mismo dondequiera que te encuentres, se acercase a ti lentamente
y te pasase el dedo por el cuello mientras te mira intensamente a los
ojos con los suyos brillando de deseo… apuesto, entonces, a que en tu organismo
se produciría un súbito cambio fisiológico.
¿Qué sentirías si, en cambio, hiciera lo mismo esa sesentona con sobrepeso
y vello facial con la que te cruzas a diario? Con toda seguridad, algo
completamente distinto. ¿La razón? No es una tía buena.
Ahora bien, ¿te has planteado alguna vez qué es una tía buena exactamente?
¿Quién lo decide? ¿Cómo es posible que exista un acuerdo tan generalizado
sobre ellas? ¿Y por qué provocan tales reacciones en nosotros?
La respuesta que yo he encontrado a todas estas preguntas es bastante
simple. Las TBs6, simplemente, accionan una serie de interruptores en
nosotros encargados de activar el mecanismo de atracción.
LAATRACCIÓN NO SE ELIGE
Parece evidente, pues, que por lo general nuestra voluntad consciente
juega un papel más bien escaso a la hora de decidir qué nos atrae y por qué.
Por el contrario, todo apunta a que es precisamente esta mente consciente la
que inventa razones para justificar aquello que una parte mucho más antigua
y profunda de nosotros ha decidido sin apenas consultarnos.
Cuando ves a una de estas TBs, tu reacción es instantánea e inconsciente.
Las razones por las que experimentas ese súbito interés vendrán luego.
Porque, en un primer momento, lo único que sabes es que ya la estás mirando
sin haberlo decidido. Algo en ella ha accionado varios interruptores en tu interior
y, antes siquiera de que puedas darte cuenta de ello, ya te sientes atraído.
En definitiva, la atracción nos viene impuesta por factores que están
fuera de nuestro control. Por supuesto, podemos luchar contra ella. Pero esa
lucha, ¿no hace aun más evidente que nos encontramos frente a algo que no
hemos elegido?
Podemos entonces afirmar que la atracción no es una elección. Al
menos no lo es en el caso de los hombres. Pero, ¿qué ocurre con las mujeres?
¿Son ellas diferentes?
LAATRACCIÓN FEMENINA ES MÁS COMPLEJA
El caso femenino se antoja a primera vista mucho más complejo.
Aunque es cierto que las mujeres parecen atraídas hasta cierto punto por la
belleza física masculina, esta deja muchas preguntas sin respuesta.
Por ejemplo, ¿cómo es posible que algunos hombres de avanzada edad
se acuesten con mujeres jóvenes y atractivas que rechazarían sin dudarlo a
otros con menos años y mejores rasgos? ¿Qué es lo que hace que una gran
estrella musical pueda acostarse con miles de sus fans sin apenas proponérselo
aun cuando se aleje mucho del estereotipo de belleza masculino?
Aunque sea de vista, todos conocemos hombres más bien poco agraciados
que mantienen relaciones sexuales con mujeres que quitan el aliento.
Puede, incluso, que como yo hayas conocido individuos especiales. Hombres
que, pese a tenerlo TODO en su contra, no dejan de acostarse con TBs.
Si, como en mi caso particular, te ha ocurrido además que en diversas
épocas de tu vida has sido mucho más capaz que en otras de atraer a las
mujeres aun cuando tu físico apenas haya cambiado, puede que estés
buscando respuestas.
Las hayas encontrado o no, una cosa está clara.
En tanto que un cierto grado de belleza o atractivo físico parece bastar a
las mujeres para despertar atracción en la mayoría de los hombres, responder
a qué atrae a las mujeres no parece tan sencillo.
¿Qué es, pues, lo que atrae a las mujeres? Y, aunque nosotros no podamos
elegirlo, ¿lo hacen ellas?
LA RESPUESTA ESTÁ EN LA EVOLUCIÓN
Si crees que Darwin no tiene nada que ver con una vida sexual plena, es
hora de que revises tus ideas.
Por sorprendente que te pueda parecer yo creo que, en última instancia,
aquello responsable de que las mujeres que he mencionado antes nos exciten
sexualmente no hay que buscarlo más allá de nuestros genes. Y estos son
como son por razones puramente evolutivas.
Como es lógico, no quiero llenarte la cabeza de teorías científicas. La
misión que tengo es otra. Mi principal propósito es ayudarte a que aumentes
tu éxito con las mujeres para que puedas sentirte plenamente realizado como
hombre. Y eso es, precisamente, lo que con toda probabilidad has venido a
buscar en estas páginas.
Sin embargo, me parece que el que cuentes con algunas nociones y
conceptos claros es fundamental para que puedas comprender qué es la
atracción y cómo funciona. Sin ellos, te resultaría demasiado fácil extraviarte
en el camino.
Con este fin, te ofreceré primero una breve explicación sobre la finalidad
biológica del ser humano e, incluso, sobre aquella a que parece apuntar
la vida misma. Así, te resultará más fácil entender el papel que juega la
atracción en todo ello.
LA PRIMERA FORMA DE SELECCIÓN NATURAL
Según Richard Dawkins7, en el principio solo había simplicidad.
Tras la gran explosión que dio origen al universo, este empezó a verse
paulatinamente poblado de cosas estables. Por “cosa estable” entendemos
una colección de átomos que es lo bastante permanente o común como para
merecer un nombre.
Esto no tiene nada de sorprendente si pensamos en el comportamiento
de los átomos. Cuando los átomos se topan con otros átomos, estos tienden a
asociarse en reacciones químicas dando lugar a las moléculas, las cuales
pueden ser más o menos estables. Por definición, las inestables ocurrirían
con menos frecuencia o, cuando no lo hiciesen, durarían menos que las estables.
Era, pues, de esperar que con el tiempo el universo se fuese viendo más
y más poblado de cosas estables. Esto era así hasta el punto de que, en lugares
de superficie y número de átomos limitados como la Tierra, pronto
pudiéramos hablar de Supervivencia de lo Estable. Esa fue, pues, la primera
forma de selección natural que tuvo lugar8.
EL PRIMER REPLICANTE
En un momento dado de la “Verdadera Historia Universal”, ocurrió
algo que cambiaría el aspecto de la Tierra para siempre. De entre las numerosas
reacciones químicas que tenían lugar en ella, casualmente surgió una
que tenía la propiedad de crear copias de sí misma. Dawkins la llama “el
Replicante”.
Esta molécula probablemente aprovechaba algunas clases de moléculas
de las que tenía a su alrededor, utilizándolas como materia prima a la hora de
replicarse. Si supones que esta molécula pronto llegaría a ser más y más
común gracias a su capacidad para replicarse aprovechando el abundante
material que la rodeaba, supones bien.
NUEVOS REPLICANTES
Otra consecuencia del fenómeno es que, en el proceso de copia, a veces
ocurrían errores. La mayoría eran insignificantes. Sin embargo, al darse
algunos de estos errores sobre copias erróneas de copias erróneas de copias
erróneas de copias erróneas de copias erróneas…, en tales casos dichos errores
se hacían acumulativos. Este error acumulado daba lugar a moléculas
totalmente distintas a la original9.
A menudo, las moléculas a que daban lugar tales fallos acumulados no
eran aptas para sacar partido de su entorno o ni siquiera podían replicarse,
por lo que no prosperaban. En algunos casos excepcionales, sin embargo, la
cadena de errores daba lugar accidentalmente a una molécula que no solo
podía replicarse, sino que además contaba con alguna ventaja adicional
sobre el Replicante original. Quizás lo hacían más rápido y consumiendo
menos energía. O tal vez más a menudo y aprovechando mejor los recursos
de su entorno. Con el tiempo esto daría lugar a que —válgame la expresión—
“los errores más acertados” fuesen superando en número a los Replicantes
originales y sustituyéndolos. Pronto nos encontraríamos frente a un
panorama en el que diferentes tipos de Replicantes se viesen envueltos en
una especie de competencia ciega e inconsciente en su carrera por producir
copias de sí mismos.
EL ORIGEN DE LA VIDA
A medida que los Replicantes y sus distintos tipos se fueron haciendo
más abundantes, las moléculas que estos utilizaban como “ladrillos” de sus
copias, se fueron haciendo más escasas. Aquellos peor preparados no
podrían prosperar frente a otros con mejor equipamiento o capaces incluso
de utilizar las moléculas de los primeros como “ladrillos” de sus copias.
Así es como una nueva forma de selección natural se impuso, en la que
la regla era clara: la supervivencia del más apto.
Nuevos Replicantes surgirían, cada vez mejor armados y equipados
para sacar partido del entorno y de otros Replicantes. Necesariamente,
muchos modelos un tiempo exitosos dejarían de serlo a medida que otros
mejor adaptados apareciesen, dejando a aquellos obsoletos y eliminándolos
directa o indirectamente. Pronto los Replicantes se servirían incluso de
complicados artefactos diseñados y programados por ellos mismos. Por
simplificar, identificaremos dichas máquinas de supervivencia con las
primeras formas de vida.
La selección natural había dado lugar a la evolución tal como hoy la
conocemos. Y esta era, por definición, imparable.
ROBOTS AL SERVICIO DE LOS GENES10
“Habría tiempo en abundancia para la mejora.
¿Qué extraños e insólitos dispositivos de autopreservación no traería
consigo cada nuevo milenio? Al cabo de cuatro mil millones de años, ¿cuál
ha sido la suerte de los antiguos Replicantes? No han muerto, porque son
maestros en las artes de la supervivencia.
Pero no los busques flotando desperdigados en el océano. Hace mucho
que renunciaron a esa forma de libertad heroica. Ahora se apiñan en vastas
colonias, a salvo en el interior de robots gigantescos y obedientes, aislados
del mundo exterior, comunicándose con este por tortuosas vías indirectas,
manipulándolo por control remoto.
Están en ti y en mí. Nos crearon, cuerpo y mente; y su preservación es
el único fin de nuestra existencia. Han hecho un largo camino, estos Replicantes.
Ahora se les conoce con el nombre de genes, y nosotros somos sus
máquinas de supervivencia.”
LA FINALIDAD DE LA VIDA: SOBREVIVIR Y REPLICARSE
Los antiguos Replicantes son los responsables de la vida. En sus múltiples
formas, esta solo existe para servirles a ellos. Y ellos, como hemos
visto, tienen una única misión: sobrevivir y replicarse. Aun cuando nos
consideremos totalmente libres e independientes, no hay que olvidar que
tanto nuestros cuerpos como nuestros cerebros están diseñados para maximizar
la probabilidad de que estos Replicantes puedan realizar numerosas
copias de sí mismos y perpetuar así su existencia a lo largo del tiempo.
No nos controlan directamente del modo en que un piloto controla a su
vehículo, sino como un grupo de ingenieros programadores controlarían a un
robot que ha sido enviado a otro planeta. Este podría aprender y actuar con
cierta independencia de criterio, pero siempre fiel a los designios de sus
programadores. Es decir, no controlarían directamente sus acciones, pero sí
su “política de acción”11.
Pues bien, eso es exactamente lo que han hecho los genes con los seres
vivos. Nos han diseñado y programado, con instrucciones más o menos
específicas en función de la clase de máquina biológica de que se trate. Pero
siempre con la clara misión de convertirnos en robots de replicación y supervivencia
trabajando a su servicio12.
EL CRUZAMIENTO GENÉTICO
Al igual que un buen futbolista trataría de escapar de un mal equipo que
limita su potencial y le impide ganar tanto como lo haría en otro equipo, los
genes necesitan combinarse con otros genes para aumentar su probabilidad
de éxito. En algunos casos, encontrarán malos equipos que les servirán de
escasa ayuda en su misión; en otros, dar con los compañeros adecuados
supondrá auténticos golpes de suerte.
Como ocurre con la mayoría de las especies, en la nuestra el cruzamiento
genético tiene lugar cuando quiera que nos reproducimos. Cada vez
que un óvulo se ve fecundado por un espermatozoide, los genes de una
persona se barajan con los de su pareja. Así es como se producen “nuevas
alineaciones”, ya sean perjudiciales o beneficiosas para un gen concreto.
Como es lógico, el que un gran número de dichas reagrupaciones se
produzca, suele redundar en beneficio de los genes. A fin de cuentas, las
malas alineaciones tienden a desaparecer. Las buenas, tienden a perpetuarse
y podrán dar lugar a incluso mejores combinaciones en el futuro. Cuantas
más de estas reagrupaciones se produzcan, más probabilidades habrá de que
algunas de ellas resulten excelentes.
LAATRACCIÓN COMO HERRAMIENTA DE LOS GENES
Bajo esta nueva perspectiva, no nos sorprende ya que la atracción exista
y que esta no se elija. A fin de cuentas, no se trata más que de parte del
programa con el que somos arrojados a la existencia.
Aunque parte de la atracción puede educarse culturalmente y a través
de otros factores, gran parte de sus mecanismos están “instalados” en
nosotros por defecto. Utilizando una nueva analogía, podríamos decir que
“vienen de serie”. La finalidad de dichos mecanismos es, ante todo, salvaguardar
la supervivencia y una replicación mínima de los genes.
Pero la atracción y sus mecanismos también obedecen a objetivos más
ambiciosos13. Uno de ellos es sacar el mayor partido del cruzamiento genético,
ayudando a los genes particulares de un cuerpo a obtener el máximo
número posible de “excelentes” alineaciones.
Por simplificar, podríamos decir que el objetivo último de los genes es
obtener el mayor número posible de copias. Algo que, a su vez, solo se logra
obteniendo el mayor número posible de buenas alineaciones.
Como pronto veremos, dicho objetivo se consigue por caminos distintos
en el caso del hombre y aquel de la mujer, dando lugar a estrategias
reproductivas diferentes.
LAATRACCIÓN ES SELECTIVA
Si el único objetivo de la atracción fuese promover el sexo, hombres y
mujeres sentirían ganas de acostarse unos con otros indiscriminadamente.
Esa señora gorda y con arrugas que atravesó el umbral de la menopausia
hace ya tiempo te “pondría” lo mismo que aquella veinteañera con la que te
cruzas a diario y que ha pasado a formar parte de tus fantasías.
Si, en cambio, su único objetivo fuese promover la procreación tanto
como sea posible, seguramente esa señora menopáusica no te “pondría”
tanto como tu vecinita o compañera, porque algo en ti sentiría que no es tan
fértil como esta y, por lo tanto, no tan apta para la procreación. Tampoco lo
harían otras que no están “tan buenas” o son “más feas” porque, de nuevo,
algo en ti interpreta dichos rasgos como menos aptos para la procreación y la
maternidad14. O incluso como enfermizos o peligrosos, poniéndolos en
directo conflicto con tu programa de supervivencia. Dicho sea de paso, que
el objetivo de la atracción consista en hacernos procrear con mujeres sanas y
fértiles, parece en sintonía con el objetivo de los genes de “obtener el mayor
número de buenas alineaciones posibles” que hemos mencionado en el apartado
anterior.
Vaya, ¿dices que esta descripción cuadra con cómo funciona, por encima,
tu propio mecanismo de atracción? Pues bien, no me sorprende.
LA MUJER NOS CONFUNDE DE NUEVO
Sin embargo, puede que la descripción anterior no haga justicia a cómo
funciona la atracción en la mayoría de las mujeres.
Si así fuese, ¿no querrían ellas acostarse con cualquier hombre fértil y
sano? Y, ¿no antepondrían los de aspecto más joven, en forma y saludable a
todos los demás?
Si así fuese, cualquier hombre medianamente apuesto, joven y sano, lo
tendría mucho más fácil de lo que en realidad lo tiene para acostarse con
TBs. Como bien sabes, este no es el caso.
Por ello, podemos decir, que al menos en su caso, su mecanismo de
atracción no está programado para “promover al máximo la procreación”,
como sí parece hacerlo en el caso del hombre.
La mujer nos desconcierta de nuevo. Parecemos estar como al principio.
Ahora bien, ¿no avanzaríamos más si nos preguntásemos cómo pueden
beneficiar más a sus genes el hombre y la mujer de forma separada? ¿Y si su
mejor estrategia reproductiva posible fuese diferente?
Presta atención, porque esa precisamente parece ser la clave.
HOMBRE Y MUJER:
ESTRATEGIAS REPRODUCTIVAS OPUESTAS15
Supongamos que, como hemos dicho no hace mucho, el verdadero
objetivo de la atracción que siente un cuerpo fuese “garantizar el mayor
número posible de excelentes alineaciones de sus genes en el presente y en
el futuro16”.
En el caso del hombre parece claro que un índice elevado de promiscuidad
le ayuda a ello. A fin de cuentas, si rellenas más cupones tienes más
probabilidades de ganar. Si el coste de rellenar un cupón es relativamente
bajo y sus posibles beneficios muy altos, está claro que compensa rellenar
tantos cupones como sea posible.
En la práctica de un hombre, esto se traduciría en acostarse con tantas
mujeres jóvenes, de aspecto fértil y sano como fuera posible. A fin de cuentas,
es poco probable que una mujer de aspecto sano te contagie una enfermedad
y ponga en peligro tu supervivencia. Por otra parte, el gasto de
tiempo y energía parece desdeñable en comparación con las increíbles
recompensas que esperan a sus genes por lograr dicha meta.
Por cierto, esto no parece alejado de lo que, al menos, desearía hacer la
mayor parte de los hombres. Se trata, incluso, de un principio que refleja muy
bien el comportamiento de un extensísimo número de mamíferos macho.
Ahora bien, ¿qué ocurriría si en el caso de la mujer el coste de rellenar
un cupón fuese mayor? ¿Y qué ocurriría si fuese exponencialmente mayor?
¿Y si, además, el premio no fuese tan grande?
¿QUÉ SE JUEGA LA MUJER CON EL SEXO?
Sabemos que un comportamiento altamente promiscuo interesa a los
genes del hombre dado el relativo bajo coste que el sexo tiene para ellos.
Ahora bien, los genes de una mujer, ¿qué invierten en una relación sexual?
No hace falta pensar mucho para darse cuenta de que, en el pasado,
cada vez que una mujer copulaba con un hombre se estaba jugando muchas
cosas. Si ella quedaba encinta, la inversión de tiempo y energía serían
mucho mayores, al igual que el riesgo que todo el proceso supondría para su
supervivencia. Por lo pronto, le esperaba un año de total incapacidad reproductiva
gracias al embarazo. También le aguardaban varios años en los que
el cuidado de un niño la harían más débil y dependiente que otras mujeres.
Además, su salud se iba a ver en serio peligro con todas las complicaciones
que pueden conllevar parto y embarazo.
En otras palabras, cada vez que una mujer copulaba con otro hombre se
estaba jugando un valioso cartucho de juventud y fertilidad, que podía
acabar desperdiciando.
Y eso en el mejor de los casos. En el peor, se jugaba la vida.
¿QUÉ GANA LA MUJER CON EL SEXO INDISCRIMINADO?
La promiscuidad no solo interesaba a los genes del hombre por el bajo
coste que esta suponía para ellos. También lo hacía por las altas recompensas
que extraían de ella. En otras palabras, si un hombre era capaz de aparearse
con cientos de mujeres en un año, podía tener cientos de descendientes
al siguiente. De tantas alineaciones de genes resultantes, está claro que
muchas iban a resultar excelentes. El beneficio, pues, para sus genes no
podía ser mayor.
Los genes de la mujer, por otra parte, ¿qué podían esperar del sexo? Lo
más que podían esperar era un hijo por año y solo durante unos treinta y
cinco años, como máximo, de fertilidad. Y esto, como sabemos, es una
exageración17.
En la práctica, cualquier mujer con un número superior a cinco hijos
podía darse más que por satisfecha18.
La conclusión es clara. Donde el hombre medio puede ser padre potencial
de miles de descendientes a lo largo de una prolongada fertilidad19, la
mujer no puede aspirar a tener más de treinta y cinco.
LA MUJER PROMISCUA NO SIRVE BIEN A SUS GENES
Como hemos visto, el riesgo del sexo indiscriminado es más alto en la
mujer que en el hombre. Y sus recompensas potenciales, mucho más reducidas20.
Un equipo de genes que programase al cuerpo de la mujer en que residen
para practicar sexo indiscriminado, se estaría exponiendo a muchas
cosas. Por un lado, se estaría exponiendo a realizar malas alineaciones con
genes de hombres pobremente cualificados, las cuales obstaculizarían alineaciones
mejores. Otro riesgo sería que el hombre abandonase a la mujer a
su suerte con un niño, debiendo afrontar todos los problemas que esto generaría
para ella y su descendencia. Además, con cada embarazo, la mujer
corre el peligro de morir.
Por ello, una mujer que en el pasado hiciese un uso negligente de los
escasos “cartuchos de procreación” que le ha proporcionado la naturaleza no
estaría dando las mejores oportunidades a sus genes. En otras palabras, no
estaría garantizando a sus genes “el mayor número posible de excelentes
alineaciones”, ni en el presente ni en el futuro. Al menos, no lo estaría
haciendo tan bien como otra que sacase más partido de su escasa y valiosa
capacidad reproductiva, maximizando las posibles ganancias y minimizando
los posibles riesgos de cada relación sexual.
Y, cuando se trata de selección natural, no hacerlo tan bien como
alguien ya sabemos en lo que desemboca. Generalmente en que, con el
tiempo, ese alguien acabe ocupando tu lugar.
LA MUJER SELECTIVA SE IMPUSO EN LA EVOLUCIÓN
Aun cuando en el pasado haya habido máquinas de replicación y supervivencia
femeninas programadas para comportarse de un modo muy promiscuo,
otras máquinas con programas mejor adaptados a su situación no tardarían
en reemplazarlas.
Mientras las máquinas promiscuas femeninas alineaban sus genes con
los de máquinas masculinas que no ofrecían garantía alguna de calidad,
ventajas especiales o de asistencia, otras máquinas más selectivas diseñaban
sistemas que las ayudaban a “dar en el blanco” cada vez que usaban uno de
sus cartuchos reproductivos. Estos sistemas de selección les proporcionaban
una cierta seguridad de que las máquinas masculinas con que se apareaban
contaban con buenos genes. Paralelamente, también hacían más probable el
que aquellas seleccionadas contasen con recursos adicionales y estuviesen
además dispuestas a asistirlas durante el difícil periodo de la cría de su
progenie21.
No hace falta devanarse los sesos para darse cuenta de cuál de los dos
programas femeninos podría, a la larga, garantizar el mayor número posible
de excelentes alineaciones de sus genes. Tarde o temprano, pues, aquellos
genes que programasen a sus mujeres para ser selectivas acabarían imponiéndose
a aquellos que promovían el sexo indiscriminado.
Algo que, indefectiblemente, acabaría dando lugar a lo que se conoce
por Factor Fulana22.
LOS HOMBRES SE COMPORTAN COMO ESPERMATOZOIDES;
LAS MUJERES, COMO ÓVULOS23
Dadas las diferentes características en el hombre y la mujer, ambos
sexos desarrollarían estrategias reproductivas diferentes.
En la práctica, la mujer estaba destinada a convertirse en un recurso
sexualmente escaso, y el hombre en uno abundante. Y esto sería así aun
cuando hubiese un número similar de hombres que de mujeres.
A fin de cuentas, la mujer solo es fértil en un periodo concreto del mes,
en tanto que el hombre lo es siempre. Ella deja de serlo una vez es fecundada,
al menos durante nueve meses, en tanto que el hombre no encuentra
este problema.
Así, del mismo modo que los espermatozoides no seleccionan al óvulo,
los hombres competirían unos con otros prácticamente por cualquier mujer
fértil y sana24. Las mujeres, en cambio, tenderían a comportarse de un modo
mucho más selectivo, como el de los óvulos. Tal estrategia reproductiva, les
llevaría a buscar tres cosas en el hombre por encima de todo:
1. Buenos genes
2. Estatus u otra capacidad para ofrecerles una posición ventajosa
3. Protección y asistencia
DESCALIFICAR ES MÁS IMPORTANTE QUE SELECCIONAR
Hemos visto que la mujer tiene que seleccionar, y los criterios que
utiliza para hacerlo. Sin embargo, descalificar es mucho más importante aún
que seleccionar.
La razón es simple. Aun cuando no elija al mejor candidato, sus genes
tienen aún una oportunidad de sobrevivir y replicarse, siempre que supere
unos mínimos de calidad. Ahora bien, ¿qué ocurriría si, debido a algún error,
dejase “colarse” en el proceso de selección algún candidato claramente erróneo?
Si este lograse fecundarla, acapararía durante un largo tiempo su capacidad
reproductiva, asestando un costoso golpe a sus genes.
Por ello, ante la menor duda, la mujer tiende a descalificar. También
podríamos decir que la mujer selecciona, pero solo dentro del grupo de
hombres que no han sido descalificados previamente.
En este sentido, su proceso de selección no es perfecto. Dado su carácter
sobreprotector, no asegura siempre el triunfo del mejor candidato. Sí le
ofrece a la mujer, no obstante, muchas garantías de que ningún candidato
totalmente “no apto” pueda tener hijos con ella. A fin de cuentas, el que esto
ocurra supone un riesgo tan grave para sus genes, que por descartarlo vale la
pena exponerse al “mal menor” de eliminar de la competición a algunos
hombres excepcionalmente válidos25.
Esta es la razón de que, cuando cometas un grave error con una mujer, a
menudo valdrá más la pena empezar con otra desde cero que tratar de
enmendar dicha falta26. Por supuesto, esto se refiere solo al proceso de
seducción, nunca a relaciones serias.
SELECCIÓN NATURALY SELECCIÓN SEXUAL
Al hablar de la estricta selección que la mujer lleva a cabo en el
hombre, podríamos extender el principio a la selección que las hembras
llevan en los machos dentro de numerosísimas especies de animales.
Hacerlo nos resultará más cómodo para explicar esto.
Ahora bien, ¿sabes en qué desembocó este talante tan selectivo de las
hembras?
Desembocó en lo que se conoce por Selección Sexual.
Como bien saben los científicos que estudian la evolución, hay dos
tipos de selección: la Selección Natural y la Selección Sexual. Y, los criterios
de que se sirven no son siempre idénticos.
En la práctica, esto se traduce en que los machos que dejan sus genes a
la posteridad no son siempre aquellos mejor preparados para un entorno
físico concreto. No importa cuán preparados se encuentren los genes de un
macho para sobrevivir, si estos no son capaces de lograr que al menos una
hembra lo elija sobre otros27.
Por ello, la evolución de muchas especies como la nuestra se encuentra
sometida a dos presiones fundamentales. La presión que ejerce el entorno
físico sobre la supervivencia de los individuos y la presión que ejerce el
proceso selectivo de las hembras sobre la descendencia de éstos.
¿MONÓGAMOS O POLÍGAMOS?
Con independencia de nuestro condicionamiento cultural, que juega un
papel decisivo en nuestra especie, muchos científicos se han preguntado si,
originariamente, evolucionamos como una especie monógama o polígama.
Aunque el tema parece algo complejo, hay un rasgo en nuestra especie
que también se da en aquellas que consideramos polígamas: el dimorfismo
sexual.
Básicamente, esto quiere decir que existe una diferencia física sustancial
entre ambos sexos.
Como hemos indicado, el que dicha diferencia se encuentre acentuada
en nuestra especie hace que nos parezcamos a todas aquellas especies poligénicas,
donde unos pocos machos fecundan a la mayoría de la progenie.
Dicho dimorfismo, dicho sea de paso, suele venir marcado por la propia
selección sexual.
EL MITO DE LA SEDUCCIÓN UNISEX28
Si hombres y mujeres parten de estrategias reproductivas tan radicalmente
distintas, si sus mecanismos de atracción se activan de forma tan
diferente, ¿cómo ha podido alguien concebir siquiera la idea de crear un
sistema de seducción que resulte válido tanto para seducir a hombres como
a mujeres?
Pues bien, por increíble que resulte, las tentativas de hacerlo se han
dado con mayor frecuencia de lo que podría imaginarse. Los fracasos, como
era de esperar, también lo han hecho. Y de forma estrepitosa.
Puede que tú, como yo, hayas sido uno de esos ingenuos que creyeron
que la igualdad era también aplicable al terreno de la atracción. Si has invertido tiempo y dinero en alguna de esas obras puede que, como yo, te hayas
sentido defraudado.
Por suerte, las cosas han cambiado. En Sex Code nos hemos centrado
en la atracción desde una perspectiva únicamente femenina. La mayoría de
los consejos que encuentres en este libro se basan en el comportamiento real
de las mujeres reales. Especialmente, aquel de lo que se conoce por “Tías
Buenas” con las que tú y que yo nos encontramos a diario. Es por ello que
nuestras técnicas y principios funcionan realmente
EL ESPEJISMO DE LA CONCIENCIA
Vamos a abordar muy pronto aquello que activa el mecanismo de atracción
en la mujer. Sin embargo, antes de hacerlo debes entender que los seres
humanos somos máquinas complejas, para los que rara vez se pueden encontrar
respuestas simples.
A menudo no nos entendemos a nosotros mismos. Esto es algo que
resulta particularmente cierto en el caso de las mujeres y que se acentúa
más, si cabe, en lo referente a aquello que las atrae.
Si les preguntas, muchas de ellas te dirán que buscan ciertas cosas en
un hombre, pero responderán a otras muy distintas. Ocurrirá aun cuando te
contesten con sinceridad30.
De forma también muy frecuente, se darán conflictos entre sus distintos
deseos, necesidades y programaciones. De algún modo, existe esa imagen
que ellas tienen de sí mismas a nivel consciente o superficial. Es la imagen
de su persona que se ofrecen a sí mismas y, en algunos casos, también al
resto del mundo. La programación social a la que están expuestas es, en gran
medida, la responsable de dicho autoconcepto.
Sin embargo, esta imagen consciente que ellas tienen de sí mismas a
menudo ignora las corrientes profundas de anhelos y deseos que, cuando se
dan las circunstancias adecuadas, terminan por tener un efecto decisivo en
su comportamiento.
Para entender cómo y de dónde provienen estas fuerzas y el origen de
sus conflictos interiores entre sus diferentes impulsos, te vendrá bien conocer
un poco la Teoría del Cerebro Triuno.
EL CEREBRO TRIUNO
Como ocurre con muchas otros objetos de estudio, la anatomía del cerebro
se torna mucha más clara y llena de sentido cuando se estudia a la luz
del proceso evolutivo que la originó. Adoptando esta perspectiva, el científico
del cerebro Paul MacLean llegó a la conclusión de que el cerebro
humano consta, por así decirlo, de tres capas o niveles:
1. El cerebro reptiliano (instintivo).
2. El cerebro mamífero o límbico (emocional).
3. El cerebro nuevo o neocórtex (intelectual).
Estos tres cerebros han evolucionado en el orden expuesto, y se han ido
superponiendo el uno sobre el otro como las capas de una cebolla. Aunque
están interconectados, pueden actuar con cierta independencia o imponerse
unos a otros.
Por lo general, son las capas más antiguas las que controlan a las más
modernas. La razón es que aquellas se encuentran bajo un control más
directo de los genes, por lo que a estos les conviene conferirles una mayor
autoridad.
Por eso, aunque te creas que tu comportamiento se basa en razonamientos
que has llevado a cabo libremente, a menudo es tu intelecto el que
trabaja para buscar argumentos y justificaciones de impulsos más primarios
que encuentran su origen en tus cerebros más antiguos.
LAS FUNCIONES DE LOS TRES CEREBROS
En general, podríamos decir que los tres cerebros de los que hemos
hablado se corresponden con tres inteligencias o formas distintas de enfrentarse
al mundo y responder ante los retos de la vida cotidiana. Así, podríamos
decir que:
1. El cerebro reptiliano controla nuestros instintos y funciones más
básicas. Cosas como la frecuencia cardiaca, reacciones como “pelea o
escapa”, el instinto de supervivencia, de territorialidad o el deseo sexual en
su forma más básica parten de esta mente reptiliana que generalmente
comparten los animales vertebrados. También es el encargado de producir
ciertas reacciones automáticas e involuntarias, caracterizadas por la rapidez
con que se llevan a cabo. Es, pues, muy fidedigno, pero tiende a comportarse
de forma rígida y compulsiva. Apareció hace unos quinientos millones de
años en los peces, continuó su desarrollo en los anfibios y alcanzó su estadio
más avanzado en los reptiles.
2. El cerebro mamífero o límbico es el encargado de regular las
emociones, la memoria y las relaciones sociales. Cosas como la ira, el
afecto, la alegría y el miedo no pueden explicarse sin este cerebro. También
es el que origina ciertos raptos emocionales involuntarios como la risa, el
lloro o los arrebatos de furia o pánico. Es, además, la sede de los juicios de
valor llevados a cabo de forma inconsciente, pero que ejercen una enorme
influencia sobre nuestro comportamiento. Se originó por vez primera en
pequeños mamíferos, hace unos ciento cincuenta millones de años.
3. El cerebro nuevo o neocórtex es la parte más nueva de nuestro cerebro.
Es la responsable del pensamiento abstracto, con sus análisis y razonamientos
complejos, de la imaginación y el pensamiento creativo. Cosas
como hablar, leer, llevar a cabo una operación matemática, una deducción o
inventar algo no pueden explicarse sin ella. Seguramente la conciencia
también depende de dicha parte del cerebro. Por otra parte, sin él tampoco se
habrían desarrollado las diversas culturas.
Empezó a expandirse de forma espectacular en los primates, hace solo
unos dos o tres millones de años, para culminar en el cerebro humano.
LOS CONFLICTOS INTERIORES
El problema de estos tres cerebros es que son de naturalezas muy
distintas y, a menudo, no se comunican o entienden demasiado bien. Es por
ello que a veces hay cosas que rechazamos a un nivel pero aceptamos o nos
atraen a otro.
Acaso una persona te caiga mal o no te guste su forma de pensar, pero
no puedas evitar mirarla. Quizás algo te produzca pena, pero seas consciente
de que debes hacerlo no obstante. O puede que estés intelectualmente
comprometido con una actitud pacífica de calma pero, en ciertas situaciones,
sufras raptos de ira, pánico o estrés. O que, en un momento de peligro, tu
cerebro reptil te lleve a dar un salto o realizar cierto movimiento antes de
que tus otros dos cerebros tengan siquiera la posibilidad de procesar lo que
ocurre.
Todo esto son ejemplos de conflictos entre tus tres cerebros. Con toda
seguridad has experimentado muchos más a lo largo de tu vida, por lo que
no te costará trabajo imaginarte otros.
Además, como ya hemos dicho antes, en estos conflictos los cerebros
más antiguos tienen las de ganar, al menos sin el entrenamiento adecuado. Si
no me crees, piensa en lo difícil que te resulta dejar de mirar o pensar en una
mujer que te atraiga sexualmente. O en lo mucho que te cuesta recuperar el
estado de calma habitual cuando estás nervioso, asustado o estresado por
algo que te acaba de ocurrir o está a punto de hacerlo. Y esto te sucederá aun
cuando entiendas que te conviene sustituir por otras dichas reacciones31.
LAATRACCIÓN NO SE DAA NIVEL INTELECTUAL
Pues bien, mi querida Máquina de Supervivencia y Replicación de
Cerebro Triuno, tengo noticias frescas para ti. Si quieres aprender a atraer a
las mujeres, debes ser capaz de comunicarte con la parte más profunda de su
persona. En otras palabras, debes empezar a comunicarte mejor y más directamente
con sus mentes instintiva y emocional.
Esto es así porque la atracción se lleva a cabo sobre todo a estos dos
niveles. De hecho, la mera conexión intelectual rara vez produce atracción
en nuestro mundo. Y, si lo hace, esto ocurre de forma muy lenta.
Piénsalo. No importa cuánto estés de acuerdo con una persona ni cuán
admirable te parezca su forma de pensar o sus razonamientos. Si se trata de
una mujer mayor, flácida, arrugada y peluda, seguramente seguirás prefiriendo
acostarte con esa vecinita que es gogó de discoteca.
Pues bien, a las mujeres tampoco las vas a convencer con argumentos
de que se sientan atraídas por ti. La atracción la tienes que crear a nivel
profundo, comunicándote con esas otras partes más profundas de ellas, de
las que a menudo ni siquiera son conscientes.
EL CEREBRO COMO ORNAMENTACIÓN SEXUAL
Hemos dicho que la atracción no se da a nivel intelectual, pero ¿quiere
eso decir que el cerebro no juega papel alguno en el cortejo de nuestra especie?
Parece que lo cierto es, precisamente, todo lo contrario. No es ya que el
cerebro humano resulte útil como reclamo sexual: es que, según parece, hay
partes en él que no cumplen otra función.
En otras palabras, la evidencia apunta a que el cerebro en los humanos
ha alcanzado grados de desarrollo completamente innecesarios si descartásemos
su función procreadora. Vamos, que el cerebro se ha desarrollado en
nuestra especie de manera similar a como lo ha hecho la cola del pavo real.
Son ya muchos los científicos que sostienen esto. Geoffrey Miller, en
su libro The Mating Mind, lleva a cabo un profundo análisis de las funciones
de nuestro cerebro y llega a dicha conclusión. Que, a diferencia de lo que
ocurre en el caso del pavo real, en nuestra especie la ornamentación sexual
ha evolucionado internamente. Y es en este sentido que el cerebro humano
ha transcendido su función como herramienta de mera supervivencia para
convertirse en ornamentación sexual.
CONFLICTO DE PROGRAMACIONES
Uno de los problemas de nuestra cultura es que, a menudo, nuestro
programa social entra en conflicto directo con el genético. Así, se espera de los
hombres que sean felices en una relación monógama y que las mujeres escojan
como parejas a hombres que carecen de las cualidades necesarias para atraerlas.
Resulta, pues, natural que ambas programaciones entren en conflicto
con frecuencia.
EL MECANISMO DE ATRACCIÓN EN LA MUJER
Como ya hemos visto no hace mucho, la mujer parte de una estrategia
reproductiva, cuando no opuesta, sí al menos muy distinta de aquella del
hombre.
Como es de esperar, su mecanismo de atracción también se activará de
modo diferente. La gran pregunta es: ¿estamos ahora en condiciones de establecer
qué es lo que atrae sexualmente a las mujeres?
De momento ya hemos anticipado que, cuando se trata de reproducirse,
a los genes de la mujer les interesa obtener sobre todo tres cosas32:
1. Buenos genes
2. Estatus u otra capacidad para ofrecerles una posición ventajosa
3. Protección y asistencia
La idea es que estos puedan obtener el mayor número posible de excelentes
alineaciones. Como es lógico, las probabilidades de que esto ocurra
aumentarán si los genes de la mujer se alinean con alineaciones exitosas. Por
otra parte, también lo harán tanto si ella como su descendencia se benefician
de una situación particularmente ventajosa. Resultará crucial, asimismo, que
la mujer cuente con asistencia y protección por parte del hombre.
En principio, pues, es de esperar que estas tres cosas generen algún
tipo de atracción en la mujer. Por otra parte, no hay razón para descartar
que, si una mujer solo encuentra una o algunas de ellas en un hombre, trate
consciente o inconscientemente de obtener aquello que le falta de otro
distinto.
jueves, 26 de julio de 2012
without a sense o confidence and i'm convinced that there's just too much pressure to take.
Desde que te despistas, los recuerdos invaden y las ganas de llorar son imparables...
Me pregunto si a ti te pasa lo mismo...Aun recuerdo tus palabras "Fui lo mejor que te a pasado" y aunque me duela....tienes toda la razón...ojala pudiera ser todo como antes...Pero no puedo vivir con esa idea como si fuese la única,, pero ojala fuese como antes....tu y yo =/
http://www.youtube.com/watch?v=LOF6ea76yoE
Me pregunto si a ti te pasa lo mismo...Aun recuerdo tus palabras "Fui lo mejor que te a pasado" y aunque me duela....tienes toda la razón...ojala pudiera ser todo como antes...Pero no puedo vivir con esa idea como si fuese la única,, pero ojala fuese como antes....tu y yo =/
http://www.youtube.com/watch?v=LOF6ea76yoE
lunes, 23 de julio de 2012
todo acaba a fin de que vuelva a comenzar.
Circulo vicioso
Y al parecer cuando.una historia acaba otra comienza, te ilucionas cuando las cosas van bien pero como es inebitable se empiezan a torcer y es en ese momento cuando vuelve esa angustia en tu interior, esa angustia que te lleva a recordar y te dices "esto ya lo e vivido" y te paras a pensar en que hacer en si abandonar aunque duela un poco, en si arriesgarte e ir a por todas con el riesgo de saber que pueden pasar dias antes de salir de agujero, o pensar que puede salir bien.
Personalmente creo que estas cosas es parte de dos, y que si realmente se quiere intentar que salga bien se a de hacer pero nunca sabemos realmente que piensa la otra persona y por muchas cosas que veas positivamente en la otra persona tan solo una mala valen como por 5 de las otras y eso hace que te eches hacia atras y abandones una oportunidad de conseguir algo grandioso.
En cualquier caso tengo algo decidido. Espero que sea la correcta.
sábado, 21 de julio de 2012
Miedo.
A lo largo de la vida hay que tomar muchísimas decisiones, sencillas, irrelevantes, importantes, por obligación, por deber y las mas difíciles... las mas complicadas que sin presión de nadie mas que de ti mismo eres libre de escogerlas o no, y la mayoría de veces el miedo, nos aterroriza, nos paraliza sabes que puede implicar sufrir mucho o con "suerte" cambiarnos la vida por completo para bien...mejor dicho muy bien.
martes, 17 de julio de 2012
[..] Nunca me olvidare de ti.
-(LLora)
+Lo siento, prometo que are bien...-quiero que te vallas
+(recogiendo las cosas)...
+Ven aqui...
-No, dejame, No quiero que me abrazes...
+Yo quiero hacerlo...(abrazo)
+Mirame, no quieres que me vaya?
-Si
-y por que lloras?
-no lo sé
+No hay porque hacer esto...
-Vete...
+Vale lo are, [..] Te quiero...
-Y yo ati...
....Y saves que ya nada sera lo mismo, nunca mas...
Hay decisiones dificiles y suelen ser las menos acertamos al escogerlas...
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